WASHINGTON (AP) — Los científicos podrían haber encontrado una forma de determinar cuáles fumadores corren un mayor riesgo de desarrollar cáncer pulmonar, a través de la medición de los cambios genéticos dentro de su tráquea.
Un análisis basado en los resultados de la investigación está en desarrollo, con la esperanza de detectar antes el mortífero cáncer, que es más tratable en sus etapas iniciales.
Si el trabajo da resultados, la siguiente pregunta es: ¿pudiera ser posible revertir esta reacción en cadena genética antes de que termine en un cáncer total? Los investigadores encontraron un indicio tentador entre un grupo de personas a quienes se les suministró un medicamento experimental.
"Van rumbo al cáncer de pulmón, y podemos identificarlos con este examen genómico", dijo el doctor Avrum Spira de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, quien encabezó la investigación dada a conocer el miércoles en la publicación Science Translational Medicine.
El cáncer pulmonar, que mató cerca de 160.000 estadounidenses el año pasado, es el que causa más decesos, y fumar es por mucho su causa principal. Aunque no todos los fumadores desarrollan cáncer pulmonar, Spira cita estimados que entre 10 y 20% lo adquirirán. El riesgo depende en parte de cuánto fuma una persona, por cuánto tiempo y hace cuánto que dejó de hacerlo, pero no hay una forma de pronosticar quién se escapará y quién no. Tampoco hay una buena forma de detectar tumores en etapas iniciales. Consecuentemente, mucha gente es diagnosticada demasiado tarde para que los tratamientos puedan surtir efectos.
"Incluso para las personas que han dejado de fumar, hay un riesgo significativo de cáncer más adelante, y sería bueno identificar cuáles pacientes están realmente en riesgo", dijo el especialista en cáncer pulmonar de la Universidad de Duke, doctor Neal Ready, quien no tuvo qué ver con la nueva investigación pero la consideró intrigante.
"Tener algún tipo de examen molecular que identifique a esos pacientes sería muy útil", agregó, porque ellos pudieran recibir monitoreo detallado con exploraciones de pulmón que no son prácticas para todos.
En lugar de concentrarse en el pulmón, el equipo de Spira siguió un método diferente. El fumar llena el tracto respiratorio con toxinas. Así que Spira cazó más arriba las primeras señales de cáncer de pulmón, y cómo los diferentes genes se activan y desactivan dentro de la tráquea mientras que el cuerpo intenta defenderse por su cuenta y dichas defensas se debilitan con el paso del tiempo.
Cada año, al menos 100.000 fumadores o ex fumadores son inspeccionados con sondas en sus gargantas para buscar señales de cáncer si los rayos X o cualquier otro examen detecta algo sospechoso, explicó Spira.