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miércoles, 10 de febrero de 2010

Crisis sanitaria de Haití

PUERTO PRINCIPE (AP) — El jefe de pediatría del Hospital General echa una mirada y menea la cabeza lentamente. Abigail Charlot, de 14 meses, sobrevivió al terremoto, pero a no sus secuelas.

"A veces llegan demasiado tarde", dijo el doctor Adrien Colimon mientras dos médicos suizos le quitaban a la niña un chaleco azul. La pequeña Abigail, quien ingresó el día anterior con fiebre y diarrea, murió deshidratada.

Esta es la segunda etapa de la emergencia médica haitiana, con decenas de muertes por diarrea, infecciones respiratorias y desnutrición. Y si bien hasta el momento no se han registrado enfermedades infecciosas en los campamentos improvisados donde viven medio millón de personas, las autoridades de salud temen que haya epidemias.

Por eso se apresuran a vacunar a 530.000 niños contra sarampión, difteria, tétanos y tos ferina. Hasta el mes pasado hubo 16 muertes por difteria, un brote que comenzó en noviembre.

Según Chris Lewis, coordinador de servicios de emergencia de la ONG Save the Children (salven a los niños), "por el momento proporcionamos servicios para salvar vidas. Quisiéramos brindar atención de mayor calidad y largo plazo, pero todavía no es posible". La organización ha tratado a 11.000 personas en 14 clínicas móviles en Puerto Príncipe, Jacmel y Leogane.

No se sabe cuántas muertes se deben a factores no relacionados directamente con el terremoto del 12 de enero. Funcionarios de salud de la ONU apenas empiezan a monitorear los más de 200 grupos internacionales de asistencia médica que trabajan en 91 hospitales, la mayoría de los cuales son apenas algunas carpas.

El Hospital General de Puerto Príncipe atiende incesantemente a pacientes con heridas infectadas que no pueden mantener limpias porque viven en la calle. Aumentan las amputaciones, estimadas en 2.000 a 4.000 por Handicap International.

El crimen violento provocado por la escasez de alimentos y la falta de seguridad también tiene sus víctimas.

El estadounidense Santiago Arraffat dice que trata a varios heridos de bala por día en el Hospital General.

"La gente se ataca a tiros", dijo. "Se pelean por la comida. La gente está tan desesperada".

Casi un mes después del terremoto, las infecciones respiratorias agudas, la desnutrición y la diarrea, provocadas por enfermedades transmitidas por el agua y la falta de alimentos apropiados para los infantes son los principales asesinos, dicen los trabajadores de la salud.

La ignorancia complica el problema. La madre de Abigail Charlot dejó pasar una semana antes de llevar a la niña al hospital, dijo el doctor Colimon.